De arrobas y olivas en Baena

Arrobas 1Creo que es una buena idea que unas cuantas localidades andaluzas se hayan unido en la ruta de los Caminos de Pasión para dar a conocer su atractivos turísticos más allá de la Semana Santa. Uno de esos pueblos es Baena.

Ya he hablado aquí del Crismón, la cruz visigoda símbolo del cristianismo que algunos consideran el monumento a una herejía. Baena es un auténtico crisol de culturas (tópico evitable cuando se puede evitar) y conserva los vestigios de las diferentes civilizaciones que la ocuparon. En la Plaza del Palacio está el León Ibérico, reproducción en bronce del original que se encuentra en el Museo Arqueológico de Madrid (centralismo puro). El “hisn” (no exin, esos eran otros castillos), es la alcazaba árabe construida antes del S. IX por los fundadores de la ciudad (para que luego digan). Aunque el mejor lugar para entender lo que fue y comprender lo que es Baena es su Museo Histórico, en la llamada Casa de la Tercia, un almacén de grano y bodega de aceite del s. XVIII.

Tinajas de aceite de la almazara Núñez de Prado, Baena. Foto: P. Arcos.

Tinajas de aceite de la almazara Núñez de Prado, Baena. Foto: P. Arcos.

Porque Baena sin sus olivares, sus olivas y su maravilloso zumo, el aceite, no se entendería. Y para saber de aceite nada mejor que una almazara. Y entre todas destaca la de Núñez de Prado. Situada en una tradicional casa de labranza andaluza (que no cortijo) en el centro del pueblo, conserva una bodega del siglo XVIII y una fábrica de aceite clásica de mediados del XX. Si se acierta a pasar por allí cuando está su presidente, Francisco Núñez de Prado, y se tiene la suerte de contar con sus explicaciones, se comprenderá muy fácilmente por qué Baena es una de las más importantes denominaciones de origen de lo que hoy se llama AOVE (Aceite de Oliva Virgen Extra). La fiebre de las siglas nos invade.

Con Francisco Núñez de Prado. Y Don Paco en la zona de almacenamiento. Fotos: P. Arcos.

Con Francisco Núñez de Prado. Y Don Paco en la zona de almacenamiento.
Fotos: P. Arcos.

A Don Paco se le nota que lo que hace le gusta. Diplomático de formación, es representante de la séptima generación familiar (excepción que confirma la regla popular de que de “padre mercader, hijo caballero, nieto pordiosero”). Y cultiva en Baena cuatro olivares (unas 700 Ha.) con las variedades picuda, hojiblanca y picual. En 1990 logró que se les concediera la certificación ecológica y nos lo cuenta jovial según nos va enseñando la almazara que hoy forma parte de una oferta de turismo gastronómico.

Tinajas de aceite de la almazara Núñez de Prado, Baena. Foto: P. Arcos.

Tinajas de aceite de la almazara Núñez de Prado, Baena. Foto: P. Arcos.

En el cuarto de las tinajas, que no sé por qué me recuerda a un escenario propio del Quijote, hay 18 de estos recipientes, enjalbegados, relucientes, con sus tapas de madera barnizada. Junto a cada uno de ellos, en la pared también encalada, hay un azulejo que lo describe. “¿No ven algo curioso?” pregunta ladino Don Paco a los visitantes. En el ladrillo pone: “TINAJA III. 117 y MEDIA @ MAS UNA TAZA”. Algún forastero hablador, de esos que no se entera pero que no falta en todo grupo de turistas que se precie, dice que sí, que es chocante que la capacidad de la tinaja sea de 117,5 arrobas más “una taza”. Que dependería de la capacidad de la taza. “Lo más interesante -aclara Don Paco que se las sabe todas- es que, como ven, ya en el siglo XVIII en Baena conocíamos el signo @ mucho antes de los ordenadores y los móviles. La arroba equivale a 12,5 kg.”, puntualiza.

Un investigador italiano llamado Giorgio Stabile asegura que el signo @ era utilizado hace cinco siglos por los mercaderes venecianos para representar el ánfora (cántaro), una unidad de medida. Esa palabra “ánfora” se tradujo al castellano como “arroba”, voz que procede del árabe “ar rub” con el significado de “la cuarta parte de”.

Sala de molturación de la almazara Núñez de Prado. Foto: P. Arcos.

Sala de molturación de la almazara Núñez de Prado. Foto: P. Arcos.

De ahí a la llamada “generación arroba”, la de las redes sociales, sólo median unos 500 años y el largo camino de la tecnología.
El símbolo @ se usaba hace ya muchos años en inglés como abreviatura de “at the rate of” (“a razón de” o “al precio de”. Ejemplo: 5 manzanas “a” 3 chelines). Con el tiempo llegó a denominarse simplemente “at”.
En 1972, en Estados Unidos, el ingeniero Ray Tomlinson eligió el signo @ como separador de las direcciones de correo electrónico de Arpanet, la antecesora de Internet. Tomlinson necesitaba un carácter que no fuera letra ni número y escogió la @ simplemente “porque aparecía en el teclado del ordenador”.
Pero la @ tiene otros muchos nombres en los diferentes idiomas, aunque siempre el mismo significado.

  • Inglés: at (a hacia).
  • Francés: arobe (arroba), rouleau (rollo), petit escargot (caracolillo).
  • Italiano: chiocciola (caracol).
  • Alemán: klammeraffe (cola de mono).
  • Holandés: apestaart o api (cola de mono).
  • Serbio: majmun (mono).
  • Finés: kissahäntä (cola de gato).
  • Sueco, noruego y danés: snabel-a (una a dentro de un baúl).
  • Hebreo: strudel (pastel en espiral, caracola).
  • Checo: zavinac (rollito).
  • Húngaro: kukac (gusano).
  • Chino: xiao lao shu (ratoncito).

El aceite y la informática hermanados en Baena. ¡Qué cosas! Volver
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