(Últimamente) Veo cabras por todas partes

Nuestra felicitación personal

Nuestra felicitación personal

En Oriente acaban de empezar otro Año Nuevo Lunar. Es el Año de la Cabra. ¡Mira que son raros los chinos! Pudiendo ser como nosotros sagitarios o cánceres, que es de lo más normal, se empeñan en ser cosas tan extrañas como cerdos o cabras. ¡Qué raros! Pues con este motivo en Madrid hay cabras (yo las veo) por todas partes.

Linda Lai, Representante Especial de Asuntos Económicos y Comerciales de Hong Kong en la Unión Europea, en el Casino de Madrid. Foto: P. Arcos

Linda Lai, Representante Especial de Asuntos Económicos y Comerciales de Hong Kong en la Unión Europea, en el Casino de Madrid. Foto: P. Arcos

Todos mis amigos que me achacan ciertos conocimientos sinófilos (en el país de los ciegos el tuerto es el rey) me han preguntado estos días que qué significa la cabra. Y yo no les he sabido (querido) responder. Porque sobre esto también hay discrepancias, interpretaciones. Si llevamos unos cuantos siglos sin ponernos de acuerdo en interpretar la Biblia, o (algún tiempo menos) la Transición Española, por poner solo dos ejemplos occidentales; si ni ellos se ponen de acuerdo en explicarnos qué fue la Revolución Cultural o cómo se hacen los rollitos de primavera de verdad, ¿lo íbamos a hacer nosotros con la Cabra?

Cuarteto de pipa Wuji, en el Casino de Madrid. Foto: P. Arcos

Cuarteto de pipa Wuji, en el Casino de Madrid. Foto: P. Arcos

Cualquier cosa que aquí os dijera valdría, porque la Cabra es tranquila, pacífica, sincera, tímida. Pero este año, de todos los lugares comunes que he soltado al respecto hay uno que ha gustado más: la Cabra puede traer el cambio.

Quimera danzando en los corredores del Casino Gran Vía. Foto: P. Arcos

Quimera danzando en los corredores del Casino Gran Vía. Foto: P. Arcos

Incluso no hay acuerdo en asegurar que la Cabra es una cabra y no una oveja, un cordero, un borrego, un carnero, un morueco, un muflón… de cabritos y cabrones no hemos hablado, aunque podríamos. Así que vamos a dejarlo en el Año Nuevo del Ovino. Que cada uno escoja el que le pete.
No importa lo que signifique, siempre que encaramos un año nuevo, sea de la cultura que sea, lo hacemos con buenos propósitos, y esperanzas en mejorar, en que podemos cambiar.

El tambor lleva el ritmo de las quimeras en el Casino Gran Vía. Foto: P. Arcos

El tambor lleva el ritmo de las quimeras en el Casino Gran Vía. Foto: P. Arcos

El caso es que muchos se han apuntado al carro del Ni Hao y el Xin Nian Kuai Le, incluso del Kun Hei Fat Choy, que es como se dice en cantonés.
Por cierto, Hong Kong, donde hablan cantonés, se adelantó a las celebraciones caprinas en Madrid. Linda Lai, Representante Especial de Asuntos Económicos y Comerciales de Hong Kong en la Unión Europea y Stephen Wong, Director Regional de Europa del Hong Kong Trade Development Council, vinieron al Casino de Madrid para celebrarlo con el fondo de la armoniosa música tradicional de la pipa a cargo del cuarteto de señoritas hongkonés Wuji, que significa “Evolución Constante”, toda una declaración de principios.

Farolillos rojos con el carácter "Fu" (buena suerte) ocupan el patio cubierto del Casino Gran Vía. Foto: P. Arcos

Farolillos rojos con el carácter “Fu” (buena suerte) ocupan el patio cubierto del Casino Gran Vía. Foto: P. Arcos

Les han seguido muchos otros grupos y organismos chinos, como la embajada de la República Popular, o el Instituto Confucio, pero también entidades tan castizas como el Casino Gran Vía (se ve que los casinos, templos del juego, atraen de forma especial a los chinos). Las quimeras (mal llamadas leones) danzaron a sus anchas entre farolillos rojos (mal llamados linternas) en el emblemático palacete de Gran Vía 24, donde se nos deseo felicidad y, sobre todo, buenos negocios.

Fachada del Corte Inglés que da a la Castellana. Foto: P. Arcos

Fachada del Corte Inglés que da a la Castellana. Foto: P. Arcos

En Madrid, como en otras ciudades españolas, había cabras por todas partes. El Corte Inglés, por segundo año consecutivo llenó su enorme fachada del edificio de la Castellana con una inmensa foto de Penélope Cruz y caracteres chinos recibiendo al Año Nuevo. Hasta algunos jugadores del Barça han grabado en un supuesto idioma mandarín un vídeo alusivo a la Fiesta de la Primavera, que es como los chinos lo llaman.

Jugadores del Barça nos desean en chino Feliz Fiesta de la Primavera

Jugadores del Barça nos desean en chino Feliz Fiesta de la Primavera

Ha habido quien me ha comentado, preocupado, que si seguimos así acabaremos celebrando el Xin Nian Kuai Le como ya celebramos (serán ellos) el Halloween. Otros apuntaban a la feria popular china que se ha celebrado, como con recochineo, en la Plaza de España, precisamente frente al Edificio España recientemente comprado por un magnate chino. Y hacían aspavientos ¡Hay que ver! ¡Hay que ver! Mientras, yo me tomaba una cocacola zero sin cafeína, y nadie lo veía mal.

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2 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. delmo
    Feb 23, 2015 @ 08:57:18

    Muy bueno, Fernando. ¿Qué animal sigue a la cabra en el que será nuestro 2016?

    Responder

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