Experiencias viajeras


En los 90 Enrique Iglesias nos enseñó machaconamente que “Subir al firmamento prendido de tu cuerpo” era una experiencia religiosa. Luego nos dejó un poco en paz y no sabemos a ciencia cierta en qué cambió su vida personal, porque eso es una experiencia religiosa, un punto de inflexión, un antes y un después.
No hace tanto, la publicidad de los viajes te incitaba a descubrir, a disfrutar, a ir, a escapar activamente a algún lugar que merecía la pena. En definitiva a moverte. No te quedes en casa repantigado en el sofá, inactivo, el mundo te espera, muévete.
Últimamente es diferente. Cambiar de lugar es poco para un viajero que odia parecerse a un turista borreguil que va en rebaño de la ceca a la meca. Y los publicistas lo saben. Ahora la propaganda turística ofrece experiencias, aunque la palabra haya perdido el significado que recoge la RAE y se refiera a algo supuestamente más profundo. Una experiencia es algo muy personal e íntimo.
Pero experiencias hay muchas y muy diferentes, hasta opuestas. Es una experiencia subir en globo por encima de las nubes en la Garrocha de Gerona (foto de Pilar Arcos que ilustra estas líneas). Pero también es una experiencia que en el hotel te den una habitación pegada al hueco de un ascensor que no para de hacer ruido y no te deja dormir.
Experiencia es ver florecer el desierto de Atacama, algo que solo pasa cada 20 años más o menos. Pero también es tardar 15 horas en llegar a tu destino, en vez de las dos habituales, y perder el enlace con otro vuelo por que la low cost / hight pain tenía overbooking y no sabía o no quería solucionarlo con rapidez. Hay que tener cuidado con las experiencias.
Ya no es suficiente con ir a la Gran Muralla china, por ejemplo. No basta con que la veas, la contemples, la descubras, la estudies, la comprendas, la disfrutes... tienes que sufrir una experiencia, prácticamente una revelación mística, algo profundo, casi religioso. Eso es lo que te ofrece la agencia de viajes o el reportaje periodístico.
Y tantas expectativas si no se cumplen pueden ser causa de una gran decepción. Pero para cuando te des cuenta de ello, ya habrás pagado tu boleto.

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Brujas, arte y agua

Rozenhoedkaai (Muelle del Rosario). Foto: Pilar Arcos

Hasta el 16 de septiembre, Brujas, la ciudad de piedra, ladrillo y canales está celebrando la segunda edición de su Trienal de Arte, en esta ocasión bajo el lema de Liquid City, Ciudad Líquida. Paradójico nombre para una ciudad histórica que podría parecernos sólida, inmutable, pero que hay quien la ve flexible, adaptable, líquida, en un momento histórico en el que no parece haber nada seguro. Leer más…

Hotel Fuerte Estepona (hcv)

Hotel Fuerte Estepona, habitación 1212, Estepona, Málaga

Fuerte Estepona

Habitación con vistas

Symphony of the Seas, el crucero más grande del mundo.
Camarote 14564. Aguas del Mediterráneo


Symphony of the seas

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Foto: P. Arcos

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Un mundo sin gluten nos llega del Japón

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Sano y dulce

Alimentos recomendables en cualquier ocasión

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